Frederick Green-Neely, de 25 años y residente en Nassau, ha sido eximido de pena de cárcel por el asesinato de Dale Williams, hombre que le invitó a su casa a horas intempestivas y allí se le declaró e intentó sujetarlo. Ante esto, Green-Nely, quien ya sabía la orientación sexual de Williams, le sujetó de sus genitales, le asestó tres puñaladas y huyó del lugar. El fiscal ha argumentado que Frederick usó una fuerza desproporcionada para librarse de la víctima, pero el jurado ha apoyado al asesino.

Según el periódico Nassau Guardian, el abogado defensor McPhee argumentó al jurado que su cliente estaba “defendiendo su hombría” y que este hombre “merece ir a casa con su familia. La muerte, digamos, estaba justificada”.

Este caso se denomina en el sistema anglosajón “defensa por pánico homosexual” y permite a una persona acusada de asesinato alegar que fue conducido a un estado de locura temporal violenta por un intento de aproximación sexual de la víctima. En el Reino Unido, donde también se denomina “defensa de Portsmouth”, se aplica y, de hecho, Bahamas lo utiliza por ser una ex-colonia británica. En los EE. UU. de América esta doctrina se ha utilizado en multitud de ocasiones para defender a los acusados en delitos que esconden homofobia.