nitzan-horovitzNitzan Horovitz, primer político abiertamente gay elegido diputado en Israel, ha registrado ya en la Knesset (parlamento israelí)  un proyecto de ley para aprobar el matrimonio civil entre personas del mismo sexo. “Se trata de la libertad básica de elección de cada ser humano, tal y como se acepta en los países más desarrollados del mundo”, ha dicho Horovitz, miembro del partido pacifista Meretz.

A pesar del valor simbólico de la iniciativa, la ley no tiene posibilidades de salir adelante. En el mejor de los casos se discutiría la posibilidad de una unión civil, propuesta que al parecer defiende Kadima, el partido con mayor número de diputados.

A este respecto, es interesante resaltar la peculiar evolución que la legislación matrimonial ha tenido en Israel. Israel carece de matrimonio civil abierto a todos los ciudadanos, ya que son las confesiones religiosas las que tienen el monopolio de la legislación matrimonial (sea matrimonio judío, cristiano o musulmán). Se trata de una situación jurídica mantenida intencionadamente para evitar la existencia de matrimonios mixtos. Si dos ciudadanos israelíes desean contraer matrimonio no religioso, han de hacerlo en todo caso en el extranjero, y luego solicitar su registro en Israel. Sólo muy recientemente se aprobó la posibilidad de que dos ciudadanos que cuenten con la nacionalidad israelí, y siempre que ambos no sean considerados judíos según la Halajá (ley mosaica), puedan contraer matrimonio no religioso en el propio pais.

En 2006, cinco parejas gays de nacionalidad israelí casadas en Canadá solicitaron ver su matrimonio reconocido en Israel, siguiendo el mismo procedimiento que otras parejas que se casan civilmente en el extranjero. Inicialmente vieron denegada su petición, pero finalmente el Tribunal Supremo israelí les dió la razón y obligó a la administración a registrar sus matrimonios. Se da así la paradoja de que, mientras que Israel no celebra matrimonios civiles en su territorio, las parejas de ciudadanos israelíes del mismo sexo casadas en el extranjero sí son reconocidas juridícamente.