“Creo que es un buen momento para que los que votaron a favor de la prohibición del matrimonio homosexual se sienten, reflexionen y anticipen su gran vergüenza y la vergüenza en los ojos de sus nietos si mantienen ese respaldo. Todos debemos tener los mismos derechos”. Fueron las rotundas palabras que pronunció Sean Penn al recoger el Óscar al mejor actor protagonista por su interpretación de Harvey Milk, el politico y activista gay asesinado en San Francisco en 1978.

Las palabras de Penn, alusivas al resultado del referéndum de noviembre en California que aprobó por un 52% una enmienda constitucional para prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo, fueron muy aplaudidas por el auditorio congregado en el Teatro Kodak. Ya antes Dustin Lance Black, que recogió el premio al mejor guión original, se había referido al tema. “Cuando tenía 13 años me trasladé con mis padres a California. Venía de un entorno mormón conservador, en San Antonio, Texas. Allí escuché por primera vez la historia de Harvey Milk. Y me dio esperanza. Esperanza para vivir mi vida abiertamente, tal como era, y quizá un día poder enamorarme y casarme”.

Black se dirigió también a los gays y lesbianas más jóvenes que pudieran estar viendo la ceremonia y se sintieran minusvalorado por las iglesias, el gobierno o sus propias familias. “Sois seres maravillosos, no importa lo que nadie os diga. Dios os quiere, y muy pronto, os lo prometo, tendreis los mismos derechos a lo largo y ancho de esta nuestra gran nación”. 

Si quieres escuchar los discursos de Penn y Black (en inglés) pincha sobre los siguientes vídeos: