jurado_popular_vigoAyer sábado el colectivo ‘Maribolheras precarias’ nos hizo llegar la noticia de la sentencia absolutoria para Jacobo Piñeiro, asesino confeso de Isaac y Julio, dos chicos homosexuales, en Vigo en Julio de 2006.

A pesar de alegar el pánico y la legítima defensa ‘para evitar una violación’, después de asestar a las víctimas 57 puñaladas, tuvo la calma suficiente para permanecer en la casa unas horas, tiempo que aprovechó para ducharse y llenar una maleta con pertenencias de los ya fallecidos, borrar las huellas y provocar un incendio, siendo este último el único delito del que ha sido encontrado culpable.

La alegada legítima defensa es especialmente increíble en el caso de Isaac, al que remató tras tirar la puerta del dormitorio en el que se había encerrado y trataba, ya herido, de llamar a la policía. A pesar de estas contradicciones, de los informes de los forenses y de las pruebas aportadas por el fiscal, los miembros del jurado prefirieron creer la declaración del acusado.

Tanto el fiscal como la acusación particular han anunciado, según informa el Faro de Vigo, que recurrirán la sentencia ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, solicitando la nulidad al considerar que se cometieron errores graves. Juan Carlos Horro, fiscal jefe de Vigo, ha declarado a Xornal.com que “Sin ninguna duda, un tribunal profesional lo hubiese condenado”. Por otro lado Tomás Santodomingo, abogado de los familiares, lamenta que si las víctimas no hubieran sido gays -uno de ellos inmigrante- el resultado de la sentencia habría sido otro.

Fotografía: La Voz de Galicia. Autor: Gustavo Rivas