castillo-reina-madreAyer informábamos de que el consorcio que administra el castillo escocés de Mey, propiedad de la fallecida reina madre de Inglaterra, había decidido permitir allí la celebración de bodas religiosas, dejando fuera la celebración de uniones civiles entre personas del mismo sexo. La noticia había desencadenado polémica en el Reino Unido debido a la protesta de los grupos de defensa de los derechos LGTB. Incluso entre los propios comentaristas de la noticia en dos manzanas se justificaba la posición del consorcio aludiendo a razones administrativas y negando, por tanto, la existencia de discriminación. Pues bien, el gerente del consorcio, James Murray, en un giro de 180 grados, ha anunciado que sí atenderán las peticiones que reciban en ese sentido.

Según la nueva versión de Murray, el asunto no se había discutido simplemente poruqe no les había llegado ninguna petición. “Espero que la gente  se de cuenta de que no teníamos ninguna intención de ofender a las personas que quieran celebrar una unión civil. Se trata simplemente de que era algo en lo que no habíamos pensado”. Según Murray, si reciben una petición para celebrar una ceremoncia de unión entre dos personas del mismo sexo, “la atenderemos”.