embarazoEl matrimonio gay de Valencia que, tras semanas de lucha, acaba de obtener el visto bueno para la inscripción registral como ciudadanos españoles de los dos hijos que tuvo en Estados Unidos a través del procedimiento de gestación subrogada (“vientre de alquiler”), no permitido en España, ha realizado unas interesantes declaraciones que recoge el diario “Las Provincias”. En ellas se recoge la suma económica que recibió a cambio la gestante (20.000 dólares, unos 16.000 euros aproximadamente) y se repasa el proceso vivido por la pareja.

Y es que los trámites previos a la obtención de los embriones y su implantación en la mujer gestante no son precisamente sencillos. “Lo primero es una comprobación de tus antecedentes penales”, explican. “Lo segundo, unas pruebas médicas para comprobar que no tenemos ninguna enfermedad”. Y, por último, “una valoración social y psicológica de cada uno de nosotros”. Este último paso consistió en más de cuatro horas de entrevista con cada solicitante. Pese a todo, “en una semana estaba todo solucionado y listo”.

La pareja denuncia el desamparo legal en en que se han encontrado, al ser padres legalmente reconocidos en California, pero no en España, hasta que finalmente la Dirección General de Registros y Notariado ha dado su brazo a torcer al considerar que lo primero era el interés de los niños. Ahora la pareja debe afrontar otros problemas, como reclamar las correspondientes prestaciones de paternidad. También denuncia no haber recibido ayuda ni desde el Ministerio de Igualdad ni desde el Defensor del Pueblo, que al parecer llegó a acusarles de “estar haciendo un fraude de ley”.

No deja de resultar paradójico que los padres manifiesten su intención de educar a sus hijos en “los valores de la tradición cristiana”, aunque eso sí, no serán bautizados por el momento. “No los inscribiremos en una Iglesia que nos ataca”, dicen.