portada_revista_michaalAnte la portada de la revista Al Michaal, en la que aparece una pareja de hombres anunciando que se han casado con una ceremonia en la que han leído el Corán, el gobierno de Marruecos ha reaccionado acusando a algunos medios de comunicación –minoritarios, porque la mayoría de la prensa marroquí es profundamente homófoba- de hacer apología de valores ‘innobles’ con la intención de provocar e ignorando el daño que se causa a los valores morales de la sociedad marroquí. Asimismo ha anunciado que utilizará las leyes en vigor para luchar contra cualquier actuación que atente contra los valores morales o religiosos del país.

Ciertamente al gobierno marroquí no le hace falta elaborar ninguna ley homófoba porque ya existen, por desgracia. La homosexualidad está penada con entre seis meses y tres años de cárcel, y la policía suele efectuar detenciones en virtud de esa ley, aunque hasta ahora era poco frecuente que los tribunales condenaran por este ‘delito’ y esa ‘tolerancia’ es la que parece que el ministerio marroquí del interior está dispuesto a eliminar.

El enrarecimiento de la situación en materia de derechos LGTB podemos enmarcarlo en la dialéctica producida últimamente con la aparición de grupos ‘a favor’ (grupos ‘en contra’ siempre han existido). Entre estos grupos ‘a favor’ estarían medios de comunicación, como la mencionada Al Michaal o el semanario Tel Quel, que publicó una entrevista con Samir Bargachi, presidente de la asociación LGTB marroquí Kif-Kif, que a su vez ha recibido apoyos desde España por parte de Colegas.

Esta implicación de Colegas, que a primeros de marzo estableció contactos con diversas organizaciones marroquíes para presentarles su programa de protección de las libertades individuales y prevención del VIH, fue calificada como ‘injerencia española’ e ‘intromisión’ por la prensa marroquí y podría haber enconado aún más la posición del gobierno de Marruecos. Todo ello pese a la inicial y pretendida intención de prudencia (según manifestaban en su nota de prensa en la que daban a conocer esta acción) de Colegas, que en todo caso no fue entendida así, como era de esperar si se tiene en cuenta que incluso medios ‘moderados’ como Attajddid (periódico de los islamistas moderados) habían aconsejado el asesinato de Samir, según contaba él mismo.