milanSucedió hace pocos días en Milán. Un grupo de jóvenes con la cabeza rapada, presumiblemente de ideología ultraderechista, atacó el “Toilet Club” un local de ambiente de la capital lombarda. Al grito de “maricones, maricones”, los miembros del grupo, armados con lo que al parecer eran gatos de coche, golpearon a varias personas que se encontraban en el local, incluyendo a su gestor, Luca Chiappa.

La acción, que parece haber sido claramente preparada, coincidió por cierto con un encuentro europeo organizado por Forza Nuova, organización política de inspiración fascista que defiende valores racistas, machistas y homófobos, según informa el colectivo ArciLesbica Zamo Milano. Este colectivo ha querido expresar su solidaridad a la clientela del Toilet Club y a Luca Chiappa, además de denunciar “el clima de fuerte tolerancia hacia las derechas homófobas y racistas garantizado por la junta milanesa, que ha autorizado el evento como ‘manifestación de ideas’, tolerancia que legitima la difusión de una cultura disfrazada de política pero que expresa sólo odio hacia quien es diferente y que ha provocado ya innumerables víctimas”.

Lo cierto es que ya son varios los ataques contra personas LGTB producidos en Italia de los que hemos tenido conocimiento a lo largo de las últimas semanas, en lo que parece una preocupante ola de violencia homófoba ante la cual no parece que las autoridades estén respondiendo con la diligencia debida.