unacartaendosmanzanas

Por fin se ha confirmado lo que ya era un secreto a voces. La COPE ha decidido retirar al periodista Federico Jiménez Losantos de su programa estrella, La Mañana, a partir del próximo 31 de agosto, fecha en la que vence su actual contrato. La cadena episcopal le ha ofrecido como “oferta de consolación” compartir con César Vidal La Linterna,  su espacio vespertino. No seré yo, desde luego, el que llore por Losantos… Pero más allá del primer impacto la noticia merece, creo, un análisis pausado desde el punto de vista político. Y es que al importante cambio en el panorama de la derecha mediática no sería ajena la actual dirección nacional del Partido Popular (PP), ansiosa de dar a su partido una imagen más “moderada” de cara a las próximas citas electorales.

Ya en mayo del año pasado quedó en evidencia el conflicto existente dentro de la jerarquía católica entre los partidarios de mantener a Losantos (encabezados por Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal) y los partidarios de defenestrarle (encabezados por el cardenal Cañizares y por el nuncio vaticano en España). En aquel momento se impuso la continuidad de Losantos durante un año, aunque muchos ya vieron en aquella solución un arreglo provisional, a la espera de que las turbulentas aguas de la política permitieran visualizar un poco más claramente hacía donde era mejor dirigir el barco.

Porque no nos engañemos, esta decisión no es puramente empresarial. Empresarialmente no tiene sentido relegar al periodista que tantos y tan fieles oyentes ha dado a la COPE. El progresivo alejamiento entre Losantos y la dirección nacional del PP ha sido, sin duda, el otro gran factor determinante a la hora de tomar esta decisión. En el entorno de Rajoy no han gustado ni los ataques a Alberto Ruiz Gallardón, que desembocaron en el ya famoso juicio que condenó a Losantos por injurias al alcalde de Madrid, ni su apoyo manifiesto a Esperanza Aguirre en la pugna soterrada por el poder que Rajoy y Aguirre mantuvieron hace unos meses dentro de su partido. La importante cobertura mediática ofrecida por Losantos a Rosa Díez, convertida ya en la principal amenaza a la victoria del PP en las próximas elecciones europeas, tampoco ha gustado en Génova.

Los buenos resultados del PP en las elecciones gallegas y vascas, en ambos casos superiores a lo vaticinado, habrían animado a la COPE, al fin y al cabo su aliado mediático natural, a dar la “puntilla definitiva” a Losantos, convertido ahora en un elemento incómodo para la nueva estrategia de imagen de la derecha. La buena sintonía existente en la actualidad entre la dirección nacional del PP y el grupo PRISA, por otra parte, habrían acabado de convencer a los indecisos de la necesidad de dejar el campo limpio para la entronización de la “nueva derecha” de Rajoy, Cospedal, Sáenz de Santamaría y Gallardón, precisamente el día en que se conoce ya una primera encuesta que les otorgaría una ventaja significativa sobre el PSOE. El photoshop del PP estaría sirviendo ya para algo más que para retocar las habituales sesiones de fotografía de su portavoz parlamentaria.

Eso sí, con el aguirrismo casi cadáver y con un Rajoy crecido, el PP sigue manteniendo el recurso de inconstitucionalidad contra la ley que nos otorga a gays y lesbianas plena igualdad jurídica, tal y como ya sucede en Holanda, en Bélgica, en Canadá, en Sudáfrica, en Noruega, en Suecia, en Massachusetts, en Conecticut, en Iowa…

Que una cosa es parecer moderado, y otra muy distinta serlo…

Flick