bandera-cubaAliomar Janjaque, activista gay cubano y presidente de la Fundación LGTB Reinaldo Arenas, habría permanecido detenido durante varias horas por la policía cubana despues de denunciar que las redadas policiales siguen siendo habituales en todos aquellos sitios públicos que la comunidad LGTB utiliza como lugar de encuentro (playas, parques o cines, por ejemplo) . ¿La excusa? “permanecer en lugares propensos a la delincuencia”.

Janjaque denunció hace unos días que este tipo de represión ha continuado incluso el mismo fin de semana que la isla celebraba, por iniciativa del organismo oficial CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual), la primera manifestación abiertamente LGTB de su historia con ocasión del Día Internacional conta la LGTBfobia.

Y es que el régimen cubano mantendría una doble moral: por un lado, desde el CENESEX, dirigido por Mariela Castro, se intentaría educar en el respeto a la diversidad sexual y promover una legislación que ofrezca a las parejas del mismo sexo algunos derechos, pero por otro la represión policial a pie de calle seguiría activa. Los homosexuales de otras provincias que son “sorprendidos” en La Habana se llevarían la peor parte. “Son trasladados a una estación de policía, los obligan a firmar una carta de advertencia y los deportan a sus provincias en un tren que sale los jueves y viernes. Con tres cartas de advertencia pueden ser acusados de peligrosidad social predelictiva”, apunta el periodista Roberto de Jesús Guerra.