michael-steeleLa dirección del Partido Republicano podría modificar su estrategia contra el matrimonio entre personas del mismo sexo en Estados Unidos, intentando llevar la discusión desde el terreno moral al económico. En esta nueva línea, el presidente del partido, Michael Steele, ha denunciado los, según él, efectos perjudiciales que aprobar el derecho de gays y lesbianas al matrimonio tiene sobre las pequeñas empresas, que se ven obligadas a aumentar su gasto en seguros de salud y beneficios sociales para sus empleados. “De repente, tengo trabajando a alguien que antes no estaba casado, sobre el cual no tenía ninguna responsabilidad, y que ahora reclama que está casado, y que debo asumir esa responsabilidad”, ha manifestado Steele.

Steele admitió que la nueva estrategia se le ocurrió tras charlar en un vuelo con una estudiante universitaria que se definía a sí misma como próxima a los conservadores en temas fiscales pero liberal en asuntos sociales “como el matrimonio gay”. Segú Steele, la idea es un ejemplo de como el Partido Republicano puede modificar sus mensajes para intentar atraer a jóvenes y minorías sin perder su núcleo duro conservador.

Más allá de lo sorprendente que resulta que el líder de un partido exponga en público de una forma tan clara sus recursos propagandísticos, la noticia ha sido interpretada por algunos como un signo de debilidad argumental. Según Matt Bandyck, analista económico de de U.S. News, la nueva estrategia se reduciría, en definitiva, a “cuantos más matrimonios peor”, ya que el mismo argumento puede aplicarse a cualquier empleado heterosexual que de repente contraiga matrimonio. “¿Realmente pretende Steele desincentivar el matrimonio de los empleados de las pequeñas empresas? No suena precisamente a la postura que se supone defiende el Partido Republicano, el mismo que se lamenta del horror que supone que una mujer sea madre soltera y alerta sobre el final de la familia”, escribe con sorna Bandyck.

Noticia meneada