reino_unidoTheresa Davies es una funcionaria británica y ocupa el cargo de ‘registrar’, juez de paz encargada del registro civil. En 2006 llevaba trabajando para el municipio de Islington, cuando solicitó poder objetar de celebrar uniones civiles. Mientras se decidía sobre su petición, se dio de baja durante 4 meses alegando estrés. Cuando volvió le comunicaron que tendría que celebrar uniones civiles, de lo contrario sería despedida o degradada. Eligió ser degradada a recepcionista, algo que ella describió como ‘humillante’.

El pasado mes de julio fue devuelta a su puesto original tras una reestructuración, hasta que en enero de este año no se presentó a una unión civil que tenía que supervisar, notificándosele que si persistía en su actitud volvería a ser degradada.

Davies argumenta que otros municipios han permitido a los funcionarios objetores permanecer en sus puestos y que sean otros funcionarios los que oficien uniones civiles. Con ayuda del Centro Legal Cristiano ha denunciado al municipio, al que acusa de discriminarle por sus creencias religiosas.

También ha presentado su caso a la Cámara de los Lores, en un intento de cuestionar al que ella llama el ‘lobby militante libertario político-sexual’. Su amiga y colega, Lillian Ladele, presentó un caso similar y perdió. El tribunal competente dictaminó que el municipio de Islington había actuado conforme a derecho al esperar que todos sus funcionarios registrales celebraran uniones civiles. Davies alega que puede negarse a ejecutar uniones civiles, igual que un médico puede negarse a practicar un aborto.

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