logeanDesde que en mayo descalificara el Día Internacional contra la Homofobia y se lamentara del apoyo de la clase política a esta celebracion, Grégory Logean ha estado en el centro de una polémica con las asociaciones LGTB de su país, Suiza.

Logean, que ocupa el cargo de ‘conseiller’ en la comuna suiza de Hérémence y es dirigente de las juventudes de su partido, la UDC (Union Démocrate du Centre), en cuyo blog vertió las declaraciones que dieron pie a la polémica, en las que calificaba la homosexualidad como ‘un comportamiento desviado que se alza contra la familia y contra el equilibrio psíquico y moral de la juventud’

Lejos de achantarse ante las críticas, se reafirmó en el mismo blog unos días más tarde. Según él, si Europa promueve comportamientos estériles, su sociedad será reemplazada, y añade: ‘Los borregos son más útiles para el hombre que los lobos, los campanarios son más aptos para defender una sociedad democrática que los minaretes, y las parejas heterosexuales estables están más adaptadas para la educación de los niños que las parejas homosexuales.’ Aparte de estas declaraciones, ha dicho a la prensa: ‘No soy homófobo, soy heterófilo’.

Las asociaciones LGTB del cantón de Valais se han movilizado, pero no pueden personarse como acusación al no considerarles la ley suiza ‘persona jurídica o moral’ (a diferencia de otras asociaciones), lo que está obligando a las personas a denunciar individualmente. Ya son 29 las denuncias y seguramente no serán las únicas. La asociación LGTB Pink Cross afirma que si la justicia suiza no condena estas afirmaciones, irán al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La mayoría de los políticos suizos han condenado las palabras de Logean, no así el presidente regional de su partido, Oskar Freysinger, para quien ‘habría que preguntarse si la homofobia no ha sido creada por los propios homosexuales’.