Con F. J. Losantos caído (por el momento) en desgracia, es el grupo Intereconomía, presidido por el ex-diputado del Partido Popular Julio Ariza, el que parece haberse erigido en el estandarte mediático de la derecha más extrema. Eso sí, frente a la  calculada ambigüedad de Losantos respecto a los temas LGTB, el grupo Intereconomía, propietario entre otros del semanario Alba o de Intereconomia TV, mantiene un discurso abiertamente homófobo y tránsfobo. Muestra de ello es el siguiente fragmento de un programa de Intereconomía TV, en el cual se presenta a la transexualidad como una patología que debe tratarse “a base de psicofármacos y psicoterapia”, se carga contra la legislación de identidad de género y, como no, se acaba culpando de todo… a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. El bochornoso programa, que contó con la participación de dos “expertas” en la materia, una psiquiatra y otra “psicóloga sistémica”, ha merecido la inteligente respuesta de Mónica Montero, psicóloga del colectivo ATA (Asociación de Transexuales de Andalucía).

Los fragmentos del programa comienzan en el segundo 21:

En su artículo, Mónica Montero, tras aclarar conceptos tan básicos como la orientación sexual, la identidad de género o el sexo biológico, explica que el hecho de que la OMS no descatalogara la homosexualidad como trastorno psiquiátrico hasta principio de los noventa “no significó que a partir de entonces dejase de serlo, sino que nunca lo fue realmente (la Asociación Americana de Psiquiatría ya lo había hecho en 1973) y a partir de ese momento se reconoció de esa forma… Lo mismo significará cuando haga lo propio con la transexualidad, las personas transexuales no son enfermas mentales, sino una expresión más de la diversidad evolutiva de la naturaleza”.

Más allá, Montero recuerda que, incluso tomando en consideración el diagnóstico de “disforia de género”, la forma de abordarla es precisamente facilitando la reasignación de sexo hasta donde la persona desee a través de equipos multidisciplinares que inlcuyen a psicólogos/as, psiquiatras, endocrinólogos/as y cirujanos/as, y no negándola.

Montero considera que las opiniones vertidas en este programa por las entrevistadas atentan contra los códigos deontológicos de Medicina y Psicología y deberían ser denunciadas ante los organismos competentes.