Desayuno en Urano

Este verano hemos asistido estupefactos a las reclamaciones de la SGAE sobre las representaciones de dos clásicos del teatro español en los pueblos de Zalamea y Fuente Obejuna (sí, parece que ahora se escribe así). Por otro lado, los descendientes de Federico García Lorca se oponen a que se reabra la fosa común en la que se encuentran los restos del poeta tras su fusilamiento.

Entonces uno se pregunta ¿a quién pertenece el poeta, a quién pertenece su obra? ¿Al que debido a espurios intereses recibe la sopa boba a la que sólo tiene derecho por la vía de la sangre o al que cada verano se preocupa de que sus palabras no se pierdan en la memoria, y las repite cada noche, a la luz de la luna y lo invoca y se consagra a él? ¿Al que reniega de lo más íntimo de su antepasado, de lo que le hace persona, de lo que es él antes de ser cualquier otra cosa? ¿Al que tiene miedo a que se descubra lo que todo el mundo sabe o al que cada noche da gracias a quien sea por haberle hecho existir y crear, al que le ama?

Decía Jaime Gil de Biedma:

gil-de-biedmaSi alguno que me quiere
alguna vez va a Grecia
y pasa por allí, sobre todo en verano,
que me encomiende a ella.

¿A quién pertenece Jaime Gil de Biedma? ¿Al que le recuerda bajo los resplandores del mármol de la Acrópolis, sobre todo en verano, y lee sus poemas en voz alta por la calle Pandrossou? ¿o a sus descendientes, que a lo mejor pertenecen a partidos políticos que se oponen a los derechos de gays y lesbianas?

¿A quién pertenece “El público” de Lorca?:

ESTUDIANTE I.° ¡Magnífico! ¿Y si yo quiero enamorarme de un cocodrilo?
ESTUDIANTE 5.° Te enamoras.
ESTUDIANTE I.° ¿Y si quiero enamorarme de ti?
ESTUDIANTE 5.° (Arrojándole el zapato.) Te enamoras también, yo te dejo, y te subo en hombros por los riscos.
ESTUDIANTE I.° Y lo destruimos todo.
ESTUDIANTE 5.° Los tejados y las familias.
ESTUDIANTE I.° Y donde se hable de amor entraremos con botas de foot ball echando fango por los espejos.
ESTUDIANTE 5.° Y quemaremos el libro donde los sacerdotes leen la misa.

lorca

Cuando yo era pequeño se me enseñó que Lorca era el mejor poeta. El mejor poeta del mundo. Nadie me dijo que era homosexual, y me habría gustado. Un homosexual contradictorio, homófobo a veces. Como lo somos todos para nuestra desgracia, pero vamos mejorando. La recuperación histórica de la homosexualidad de Lorca es imparable y los temores de los que tienen pesadillas con su tumba convertida en un lugar de peregrinación llena siempre de flores y banderas arcoiris (como lo es la de Oscar Wilde) se verán cumplidos.

Porque ellos son sus sobrinos pero nosotros somos sus hijos. Y le subiremos en hombros por los riscos.

elputojacktwist@gmail.com
(¡atención, he cambiado de e-mail!)