tarifa-cadizSegún informaba ayer tarde el diario Público, el pintor Guillermo Pérez Villalta y su pareja Fernando Boix han denunciado que el martes fueron agredidos en Tarifa (Cádiz) por tres personas que salían de la sede local del Partido Popular (PP). Entre los diversos insultos que al parecer les lanzaron, los agresores habrían llamado a Pérez Villata y Boix “mariconazos de mierda”. La pareja se dirigía a un comercio situado junto a la sede popular, siempre según el relato de Pérez Villalta. “Ante esas palabras, yo me volví y les dije que eso era incultura, y en ningún momento faltamos el respeto a nadie”, palabras que habrían desencadenado la agresión.

Según Pérez Villalta, los agresores se abalanzaron sobre él y su pareja hasta desencajarle un brazo a este último. “Alguien me ayudó a separarlos, pero el resto mostró absoluta indiferencia”, añade. Boix fue atendido en el hospital de Algeciras y tendrá que permanecer con un brazo en cabestrillo durante tres semanas.

Según la noticia de Público, el PP de Tarifa habría negado que los supuestos agresores pertenezcan del partido, aunque según informa el Correo de Andalucía, desde el PP sí reconocen que uno de ellos es un simpatizante “muy conocido, pero que no pertenece a la ejecutiva”. Esta persona habría presentado además una denuncia en sentido contrario a la de Villalta. “La versión que yo tengo es que fue la persona que acompañaba a Pérez Villalta quien hizo un corte de manga y se cagó en su puta madre”, habría explicado por teléfono Juan José Medina, secretario del PP local.

Pérez Villalta es una persona conocida en Tarifa, entre otras cosas por oponerse activamente a la ampliación del puerto, una obra que en su opinión sepultaría bajo toneladas de hormigón la costa de la ciudad. Esta oposición ya le valió un enfrentamiento con el PP, que apoya el proyecto. “La construcción demostraría la incultura de la sociedad”, manifestó Villalta el pasado julio. El PP respondió que dichas declaraciones eran una ofensa a los ciudadanos y pidió una rectificación a Pérez Villalta. “Ellos se dieron por aludidos, yo no insulté a nadie, simplemente hablé de las temibles consecuencias del megaproyecto”, ha dicho Villalta.