matthew_shepardTectonic Theater Project, la compañía que concibió la obra de teatro y posterior película ’The Laramie Project’, basada en el asesinato de Matthew Shepard, está a punto de estrenar un epílogo, cuyo plato fuerte es una escena en la que un periodista se entrevista con uno de los asesinos.

Esta escena está basada en las conversaciones reales de uno de los guionistas, Greg Pierotti, con Aaron McKinney, uno de los condenados por la brutal paliza que acabó costándole la vida a Matthew.

En el curso de estas entrevistas, McKinney se reafirmó en la versión que mantuvo durante el juicio, según la cual el desencadenante de los hechos habría sido el robo, si bien reconoce que eligieron a Mattew Sheppard como víctima porque actuaba como un gay y les pareció más vulnerable.

Pierotti reconoce que fue duro conseguir un equilibrio entre los sentimientos personales hacia McKinney y la necesidad de generar un clima de confianza en las entrevistas. Particularmente duro debió ser oirle decir que sus percepciones sobre la vida sexual de Matthew reforzaron su idea de que su asesinato estuvo justificado, o decir que no se arrepentía de haberle matado, sólo de no haber sido un buen hijo. No sólo no se siente culpable, sino que se considera una víctima, reprocha a la madre de Matthew que aún no haya ‘cerrado la boca’ después de diez años y afirma que nunca saldrá de la cárcel porque le han convertido en una especie de paradigma de los crímenes de odio.

Esperemos que este epílogo sea capaz de mover las conciencias de aquellos políticos y estadounidenses en general que aún se oponen a la aprobación del decreto que lleva el nombre de Matthew Shepard, para que se aplique a aquellos crímenes motivados por la homofobia y la transfobia el agravante de crimen de odio.