Puerta Abierta para la Diversidad es el precioso nombre del primer centro para jubilados LGTB de Argentina y quizá de todo el ámbito latinoamericano, ubicado en Almagro e impulsado por las psicólogas Graciela Palestra y Silvina Tealdi, de la ONG Puerta Abierta. Un centro dedicado sobre todo a las personas LGTB mayores de 60 años, para quienes animarse a vivir plenamente su orientación afectiva y sexual o su identidad de género no es precisamente fácil.

Haremos las actividades que vayan surgiendo del grupo: juegos, charlas de reflexión, terapia y muchos viajes”, comenta Graciela Palestra. La idea es que sea un espacio divertido donde todos puedan manifestarse como realmente son. Por eso ha sido concebido como un espacio muy alegre. “La casa es nueva, recién la estrenamos. Es un espacio lindo y luminoso, porque creemos que los gays nos merecemos algo así, y no los sótanos oscuros a los que estamos acostumbrados, donde pareciera que nos deben esconder”. Alberga sala de reuniones, terraza con parrilla y estancias donde desarrollar actividades individuales y grupales. El centro está abierto a personas heterosexuales. “Está abierto a todos, sin distinción de la elección sexual. Hay que cumplir una única norma: no discriminar”.

El centro se acaba de inagurar y todavía no son muchas las personas que se han atrevido a acercarse en persona, aunque sí han contactado ya a través de correo electrónico  o por telefóno. Norma Castillo, presidenta del centro, y su pareja Ramona Arévalo sí se animan a conceder una entrevista al diario La Nación. Juntas desde hace 30 años, ya superaron los miedos de enfrentarse a la sociedad. Os dejamos con su testimonio: