justiciaLas parejas del mismo sexo unidas civilmente en Alemania no pueden ser discriminadas respecto a los matrimonios en lo que a la política de pensiones respecta. Eso es lo que parece desprenderse de una sentencia del Tribunal Constitucional alemán, que ha fallado a favor de un funcionario al cual la compañía pública encargada del pago de las pensiones negaba el estatus de casado pese a estar unido civilmente desde hace ocho años a otro hombre.

El trato diferenciado vigente en la actualidad le supone al funcionario jubilado no recibir 74 euros al mes, además de que su pareja no tiene derecho a recibir pensión de viudedad en caso de que él muera. Se trata de una más de las discriminaciones que sufren las parejas del mismo sexo en Alemania, cuya unión civil para personas del mismo sexo no contempla los mismos derechos que las parejas heterosexuales casadas en lo que se refiere a la política fiscal o de pensiones.

El Tribunal Constitucional alemán ha determinado que esta discriminación viola el principio de igualdad de trato que recoge su Constitución. Se trata de la segunda decisión en favor de las parejas del mismo sexo del Constitucional alemán en en plazo de unas pocas semanas: a finales de agosto el alto tribunal germano fallaba a favor de una mujer lesbiana que deseaba adoptar al hijo de su pareja, a la que un tribunal de rango inferior había negado ese derecho, confirmando la constitucionalidad de la adopción por gays y lesbianas de los hijos de sus parejas.

Lo cierto es que sorprende que un país como Alemania, con una historia del pensamiento homosexual tan rica, y con personas LGTB tan relevantes como el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, o el presidente del Partido Liberal y previsible vicecanciller y ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, siga manteniendo una legislación para las parejas del mismo sexo tan atrasada que su propio Tribunal Constitucional tenga que enmendar la plana a sus políticos…