Noticia de calado la que nos llega desde Argentina. El jefe de Gobierno de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, en contra de lo que los medios daban como seguro, ha decidido no apelar la histórica sentencia que obliga al Registro Civil de Buenos Aires a admitir una boda entre dos personas del mismo sexo. La decisión, salvo sorpresa de última hora, abre la puerta a que Argentina se convierta en el primer país de América Latina en permitir a dos homosexuales contraer matrimonio.

“Siento que éste es un paso adelante, porque acá lo que hay que aprender es a vivir en libertad, sin vulnerar los derechos de los otros (…) En este caso es el derecho de la gente a ser feliz en base a sus propias decisiones. Yo creo que tenemos que convivir y aceptar esta realidad y que el mundo va en esa dirección, así que estoy contento y tranquilo de que el Gobierno no apele. Espero que sean felices”, afirma Macri en un vídeo distribuido a través de la red, en el que compara este debate con el que se vivió hace unos años respecto al divorcio.

La sentencia, que dosmanzanas recogió hace dos días, declara la inconstitucionalidad de los artículos 172 y 188 del Código Civil “en cuanto impiden que los señores Alejandro Freyre y José María Di Bello puedan contraer matrimonio” y desgrana en quince páginas argumentos jurídicos, sociales y culturales para sostener que negar la posibilidad de contraer matrimonio a dos personas del mismo sexo es discriminatorio. Alejandro Freyre y José María Di Bello acudirán este lunes en el Registro Civil a pedir turno para casarse.

La decisión judicial ha tenido lugar justo cuando el tema estaba siendo debatido en la Cámara de Diputados del país. El miércoles informábamos sobre como la falta de quórum en la comisión correspondiente había impedido la discusión después de que la iglesia católica argentina manifestara su rotunda oposición.