anillos-boda-matrimonioCada vez quedan menos horas para que se celebre en Buenos Aires el primer matrimonio entre dos personas del mismo sexo de América Latina. El próximo martes, 1 de diciembre, Alex Freyre y José María Di Bello se convertirán en marido y marido con todas las de la ley, gracias al histórico fallo de la jueza Gabriela Seijas que ordenó permitir la celebración de la boda al considerar inconstitucionales los artículos del Código Civil que lo impedían. Por lo pronto, la feliz pareja está cumplimentando con absoluta normalidad los trámites prenupciales, que incluyen, curiosamente, un análisis de sangre.

De hecho, Alex y José María, que viven con  VIH y que son activistas en la lucha contra la infección, han aprovechado la ocasión para reiterar la importancia de su detección precoz y pedir que el test del VIH se incluya como una oferta voluntaria, gratuita y confidencial en el análisis prenupcial, acompañado de asesoramiento previo y posterior al mismo, para ambos contrayentes, como ocurre con las mujeres durante el control del embarazo. “Nosotros sabemos que tenemos VIH, pero más del 50% de quienes viven con VIH en Argentina no lo saben”, puntualizaron.

Gran enfado de la iglesia católica

La iglesia católica argentina, por cierto, no ha dudado en mostrar su enfado con el jefe de Gobierno de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, que ante la sorpresa de muchos, y tal como informamos hace un par de semanas, decidió no hacer uso de su derecho a apelar la sentencia de la jueza Seijas que obligaba al Registro Civil de Buenos Aires a admitir la celebración del matrimonio. En palabras del cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, Mauricio Macri “faltó gravemente a su deber de gobernante y custodio de la ley”. Een un comunicado, el arzobispado reiteró que “corresponde al mandatario del Ejecutivo tomar todas las medidas para que haya certeza de la legalidad del acto, que en este caso no la hay, y de allí surge la obligación de apelar”.

Cientos de parejas preparan sus procesos judiciales

Una decisión, la de la jueza Seijas, que aunque sólo afecta al caso considerado, supone sin duda un precedente de gran calado en un momento en que el matrimonio entre personas del mismo sexo se discute en comisión en el Congreso argentino. El amparo que originó el fallo de Seijas forma parte de la campaña por el matrimonio entre personas del mismo sexo que viene llevando adelante la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), con el apoyo de otras entidades. Una campaña que empezó en febrero de 2007, cuando por primera vez María Rachid, presidenta de la FALGBT, y su novia, Claudia Castro, acudieron al Registro Civil porteño a pedir turno para casarse.

Lo cierto es que, tras el fallo de Seijas, cientos de parejas del mismo sexo se preparan para seguir los pasos de Freyre y Di Bello y reclamar el amparo judicial a lo largo y ancho de todo el país.