rouco varela manifestación homófobaLa iglesia católica celebró ayer, por tercer año consecutivo, un multitudinario acto en las calles de Madrid en defensa de la familia católica tradicional en el que se repitieron los ya habituales ataques a otros modelos de familia. El cardenal Rouco, arzobispo de Madrid y presidente de la conferencia episcopal española, avisó del peligro de “ese otro lenguaje de los diversos modelos de familia que parece adueñarse, avasallador y sin réplica alguna de la mentalidad y de la cultura de nuestro tiempo”. “Europa se quedará sin hijos sin la familia católica”, añadió el cardenal.

La organización del acto recayó fundamentalmente en el “Camino Neocatecumenal” (los conocidos ”kikos”) e incluyó una misa y una breve intervención vía satélite de Joseph Ratzinger desde Roma. Según los cálculos del diario El País, la concentración reunió a unas 56.000 personas, un número claramente menor que en los dos años anteriores. No parece que convertir el acto en una convocatoria europea, que contó con la presencia de obispos de Alemania, Holanda, Italia, Polonia, Austria y Portugal, haya favorecido precisamente una mayor asistencia.

Fuertes críticas desde el Área de Asuntos Religiosos de la FELGTB

logo-felgtb“Es muy triste descubrir que, bajo un mensaje de esperanza, existe otro trasfondo mucho más excluyente hacia un amplio sector de la sociedad. No solo hacia los homosexuales, sino también en contra de padres y madres separados o divorciados, madres solteras, segundos matrimonios y, cómo no, en contra de una educación sexual adecuada y cualquier posibilidad de planificación familiar”, ha manifestado en un comunicado Juan Antonio Férriz, coordinador de Asuntos Religiosos de la FELGTB.

“Intentar imponer un modelo de familia de manera universal y exclusiva, sin querer reconocer que existe una gran diversidad familiar, es un gran error. Lo más importante de todo es ser capaces de educar a nuestros hijos e hijas, a todos los niños independientemente de su procedencia, en el respeto al prójimo, la alegría, la confianza, la honestidad, el compartir con los demás. De esa forma estaremos educando en el Amor a Dios, Alá, Yahvé, o como queramos llamarlo. Pero si educamos en la exclusión, en la diferencia, en el miedo, entonces los apartaremos de lo que significa la felicidad (…) Hay muchos elementos que sí atentan contra la familia, como es el consumismo, la falta de conciliación de la vida laboral y familiar, la carencia afectiva hacia el hijo, el abuso sexual, el abandono, el ansia de tener en vez de ser, la sobreprotección, la pobreza… ¿Por qué el único mal que ataca a la familia es el matrimonio homosexual, según los obispos católicos? Queremos mostrar nuestra indignación por el trato vejatorio al que constantemente estamos siendo sometidos. Pedimos un ‘basta ya’ de insultos, de calumnias y de abusos”, continúa el comunicado.

También CRISHOM se posiciona

crismhomEl colectivo CRISHOM (cristianas y cristianos de Madrid homosexuales) emitió también un comunicado en el que critica el carácter excluyente del acto. “Dicen ustedes que este acto es para defender a la familia; sin embargo, lo que se defiende es un determinado modelo de familia. Quedan fuera las familias formadas por parejas del mismo sexo, pero también las madres y padres solteros, las familias reconstituidas, las viudas con hijos, etc. Muchas familias se están quedando fuera. Niñas y niños que forman parte de estas familias están, por lo tanto, fuera de ellas. ¿Qué se les dirá en las catequesis de Primera Comunión o de Confirmación? En este acto habrá muchos homosexuales, hombres y mujeres, bisexuales y transexuales, y muchas personas irán con sus hijas e hijos, pequeños o adolescentes, y muchos viven su afectividad fuera de la norma oficial que predica determinado sector de la Jerarquía eclesiástica. Y todas esas personas estarán escuchando. La mayoría vive aún la fe que ha recibido en su familia. ¿Qué ocurrirá cuando escuchen que están fuera del modelo de familia? Muchas y muchos sentirán que no es ése su lugar y se pueden alejar de la fe. Defender este modelo exclusivista de familia aleja el mensaje de Jesús a mucha gente”.

“Antes de salir a los púlpitos y predicar un modelo excluyente, antes de señalar enemigos de la familia, antes tratar a gays, lesbianas, transexuales y bisexuales como si fueran enemigos, piensen, reflexionen; muchos estarán escuchando”, finaliza el comunicado.