liechtensteinEl Principado de Liechtenstein -un minúsculo estado de 35.000 habitantes, habla alemana y fuerte tradición católica enclavado entre Suiza y Austria- podría disponer a lo largo de 2010 de una ley de uniones civiles para parejas del mismo sexo, si se confirman las intenciones de su ministra de Justicia, Aurelia Frick.

La ministra presentará la propuesta de ley al Gobierno en enero, iniciándose entonces un largo camino procedimental que culminaría antes del verano con la discusión en el Landtag (Parlamento) de Liechtenstein.

Queda por ver cual será el contenido exacto de la ley, y si se parecerá más al modelo suizo (más avanzado, que concede prácticamente todos los derechos del matrimonio salvo la adopción y el acceso a los tratamientos de reproducción asistida) o al recientemente aprobado en Austria (más modesto que el suizo).

También hay que tener en cuenta el particular modelo político de Liechtenstein, en el que el Príncipe todavía mantiene importantes cotas de poder político real, las decisiones parlamentarias suelen basarse en el acuerdo entre los dos grandes partidos (ambos conservadores) y en el cual muchas decisiones se toman por referéndum. Se espera además que la reacción de la iglesia católica sea hostil al proyecto, teniendo en cuenta que en 2007 el arzobispo de Vaduz, Wolfgang Haas, ya declaró que “la homosexualidad es un pecado grave” y que “el reconocimiento de un pecado es un escándalo”.

Las relaciones homosexuales son legales en Liechtenstein desde 1989.