iowaLos opositores a los derechos civiles LGTB nunca dan una batalla por perdida. En Iowa, uno de los estados de Estados Unidos en los que gays y lesbianas pueden casarse gracias a la decisión unánime de su Corte Suprema, adoptada en abril, ya han comenzado los movimientos para ilegalizar de nuevo el matrimonio entre personas del mismo sexo.

La única opción posible que les queda a los homófobos, tras la firme sentencia de la Corte Suprema, es reformar la Constitución de Iowa para elevar a rango constitucional la prohibición explícita del matrimonio entre personas del mismo sexo. El procedimiento de reforma es en este caso mucho más garantista que el de California, dado que antes de llevar la decisión a referéndum es necesaria la aprobación tanto por el Senado como por la Cámara de Representantes del estado durante dos legislaturas consecutivas (que en Iowa son de dos años). Ambas cámaras están controladas por los demócratas, pero la cada vez más evidente tibieza de éstos a la hora de defender activamente los derechos LGTB (la reciente derrota en el Senado de Nueva York es el mejor ejemplo) ha animado a los homófobos.

Por lo pronto, los opositores al matrimonio entre personas del mismo sexo han anunciado el inicio de una fuerte campaña de presión para que los legisladores se pronuncien por vez primera sobre la materia a lo largo de 2010, antes de que en noviembre se renueven de nuevo las cámaras. El primer acto consistirá en una demostración de fuerza el próximo 12 de enero, con ocasión de la tradicional sesión conjunta de Senado y Cámara de Representantes.

Aunque parece díficil que consigan su propósito, dado que en este caso los legisladores demócratas deberían pronunciarse a favor de la derogación de un derecho que ya está en vigor en Iowa, los acontecimientos obligan a estar vigilantes sobre lo que suceda en este estado, único del medio oeste de Estados Unidos en el que está vigente.