andre mutien leonardJoseph Ratzinger nombró la pasada semana a André-Mutien Léonard nuevo arzobispo de Malinas-Bruselas, cargo que conlleva asociada la posición de primado de la iglesia católica en Bélgica. Léonard es conocido por sus posiciones abiertamente homófobas, que reiteró ayer mismo al comparar en un programa televisivo la homosexualidad a la anorexia.

Léonard, hasta ahora obispo de Namur, sustituye en el cargo al cardenal Godfried Danneels, de posiciones claramente más progresistas. En 2007 Léonard recibió numerosas críticas en su propio país al calificar la homosexualidad como una conducta “anormal”. Posteriormente aclaró que su afirmación se refería “a la conducta, no a las personas”, aunque se reafirmó en su convencimiento de que las personas homosexuales “sufren un bloqueo en el desarrollo psicológico normal”.

Ayer mismo, en el canal de televisión RTL-TVI, Léonard establecía una comparación entre la homosexualidad y la anorexia para ilustrar sus tesis. “La anorexia es un desarrollo que no entra dentro de la lógica del apetito (…) Pero yo no diría nunca que las personas anoréxicas son anormales”.

Unanimidad entre los representantes católico, judío y musulmán

Los representantes de otras confesiones monoteístas presentes en el mismo plató coincidieron en este punto con el primado católico. “Hay que diferenciar entre la homosexualidad y los homosexuales. Nosotros condenamos la homosexualidad pero comprendemos a los homosexuales”, manifestó el gran rabino de Bruselas, Albert Guigui. Por su parte, el imán Mohamed Fatha-Allah manifestó que “incluso el pensamiento freudiano considera (la homosexualidad) una perversión”.

De acuerdo a la tradición belga, André-Mutien Léonard se convierte, por cierto, en la segunda persona en el orden protocolario del país, inmediatamente después del rey.