hawaiiTras un retraso de dos días sobre la fecha inicialmente prevista, el Senado de Hawaii dio ayer viernes su visto bueno al proyecto de ley de uniones civiles entre personas del mismo sexo, que otorgará a éstas derechos similares a los del matrimonio, por una mayoría de 18 votos contra 7.

El proyecto pasa ahora a la Cámara de Representantes, cuyo líder había manifestado previamente que sólo votarían de nuevo si el Senado demostraba que la mayoría a favor de la ley era sólida. “En año electoral, este tema es tan divisivo que puede hacer daño a muchos de los nuestros”, había justificado el líder de la mayoría demócrata. Y es que la Cámara de Representantes había ya dado su visto bueno a la medida en 2009, pero aquel intento quedó encallado en el Senado.

En esta ocasión, sin embargo, los demócratas del Senado, que disponen de una abrumadora mayoría (23 de 25 escaños) parecen dispuestos a apoyar la ley con todas las consecuencias, al haber alcanzado ya en primera votación el margen de voto necesario para levantar el previsible veto de la Gobernadora, la republicana Linda Lingle (dos tercios). La pelota, por tanto, está ahora en el tejado de la Cámara de Representantes, que tras este resultado se queda sin excusas para votar el proyecto.

La votación ha puesto en pie de guerra a organizaciones como Hawaii Christian Coalition, Hawaii Family Forum o Hawaii Catholic Conference, contrarias a los derechos de gays y lesbianas, que han organizado durante los últimos días movilizaciones multitudinarias. Los opuestos al proyecto han anunciado además que en las próximas elecciones harán campaña contra todos aquellos candidatos que se atrevan a votar a favor del mismo.