Al hilo de lo sucedido con Iris Robinson, la política norirlandesa ultraconservadora que públicamente ha calificado la homosexualidad como “abominable”, argumentando que así lo dice la Biblia, no nos resistimos a colgar un fragmento de la excelente serie estadounidense El ala oeste de la Casa Blanca. Todo un clásico de la ficción televisiva que retrataba las vivencias del equipo de Josiah Bartlet, supuesto presidente demócrata de Estados Unidos interpretado por el actor Martin Sheen.

Iris Robinson se ha visto obligada a desvelar públicamente su condición de adúltera al descubrirse el trato de favor que había proporcionado a su amante a la hora de abrir un negocio, un escándalo que la ha obligado a renunciar a su escaño y que ha llevado a su marido -primer ministro de Irlanda del Norte- a renunciar temporalmente a su cargo. Según el Levítico, uno de los libros que componen la Biblia, usado frecuentemente por los fundamentalistas cristianos como Robinson para condenar la homosexualidad, el adulterio debe ser castigado con la muerte.

Desgraciadamente, se trata de ficción. Barack Obama no es Josiah Bartlet…