Rodrigo de SantosLa defensa del que fuera concejal de Urbanismo de Palma de Mallorca por el Partido Popular (PP), Javier Rodrigo de Santos, ha solicitado que se le rebaje a nueve meses la pena de dos años de prisión que se le impuso por malversar más de 50.000 euros en clubes de alterne masculinos. Para ello su abogado ha pedido que sean admitidas como atenuantes tanto la confesión de los hechos como la drogadicción del ex-concejal.

La solicitud ha tenido lugar durante la vista que tiene lugar en el Tribunal Superior de Justicia de Baleares para revisar el recurso de apelación interpuesto contra la referida condena.

El fiscal anticorrupción, por su parte, ha recordado que Rodrigo de Santos no confesó los hechos cuando fue citado inicialmente a declarar ante la Policía y el Ministerio Público, y que cuando admitió la actitud delictiva el procedimiento judicial contra él ya había sido iniciado. Por lo que se refiere a la drogadicción, el representante de la acusación pública ha puesto en duda que la conducta delictiva de Rodrigo de Santos estuviese influida por la misma. “Uno puede ser adicto pero se exige que ésta sea necesaria para llevarle a gastarlo en droga, y por el contrario él lo gastó en sexo”, ha expresado. “Fue capaz de costearse un carísimo tratamiento y la adicción ni era grave ni le incapacitaba para controlarse y para ser consciente de que estaba cometiendo delito”, ha añadido.

Además de esta condena, Rodrigo de Santos fue condenado el pasado octubre a 13 años y medio de prisión por varios delitos de abusos sexuales a menores.

Rodrigo de Santos, casado y padre de cinco hijos, era un político muy cercano al catolicismo más conservador, que como concejal se negaba a oficiar bodas entre personas del mismo sexo. Participó en las concentraciones con motivo de la visita papal a Valencia en el año 2006, fotografiándose en compañía del obispo de Mallorca. Desarrolló una fulgurante carrera dentro del PP balear pese a que, según los rumores, eran muchos lo que conocían su doble vida.