Un pequeño paso más en la dirección de la igualdad jurídica de gays y lesbianas en Estados Unidos. El fiscal general del estado de Maryland, Douglas F. Gansler, ha determinado que no existe objeción alguna a que los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en otros territorios sean reconocidos en Maryland.

La recomendación del fiscal general no tiene rango de ley, pero si sirve como guía de actuación para jueces y funcionarios del estado en un marco jurídico que no prohíbe el reconocimiento de dichos matrimonios. De hecho, hace menos de un mes los legisladores de Maryland rechazaron un proyecto de ley presentado por el representante demócrata Emmett C. Burns que perseguía precisamente prohibirlo. Burns, que pese a su filiación demócrata es un reconocido homófobo, ya ha mostrado su oposición a la decisión del fiscal general y ha anunciado que seguirá luchando para evitar que el estado no sólo no celebre sino que prohíba el reconocimiento de los matrimonios homosexuales.

Maryland se une así a Nueva York, el otro estado de Estados Unidos que no celebra pero sí reconoce los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados fuera. Los estados que sí celebran matrimonios son, a día de hoy, Massachusetts, Connecticut, Iowa, Vermont y New Hampshire. Washington D.C. los celebrará, si finalmente el Congreso de Estados Unidos no lo veta, en pocas semanas.