Las estrategias conservadoras a la hora de dificultar el conocimiento de los nuevos modelos familiares no conocen límites. En Florida, los legisladores del estado pretenden aprobar la concesión de ayudas fiscales a la producción de series de televisión y películas. Eso sí: no podrían acogerse a ellas aquellas producciones que promuevan los “valores familiares no tradicionales”. Todo apunta a que, por ejemplo, la aparición de personajes abiertamente gays o lesbianas sería uno de los impedimentos. 

Stephen Precourt, miembro republicano de la Cámara de Representantes de Florida, lo tiene claro. Su modelo son series de televisión de los sesenta dirigidas al público familiar como “The Andy Griffith Show” o las películas tradicionales de la Disney.

La propuesta, que pretende estimular la industria audiovisual de Florida, ha sido ya aprobada por unanimidad en el Comité de Desarrollo Económico de la Cámara de Representantes de Florida. Cuenta con todas las posibilidades de salir adelante, gracias a la mayoria republicana en ambas cámaras del estado y al apoyo de sectores demócratas, aunque algunos representantes han mostrado reservas sobre la definición exacta de los “valores familiares tradicionales”, por lo que la versión final podría sufrir algunos cambios en el sentido de una mayor ambigüedad.

Como era de esperar, los grupos de defensa de la familia tradicional han mostrado su apoyo a la medida, mientras que grupos de defensa de los derechos civiles la consideran discriminatoria.