Los oponentes al derecho de gays y lesbianas a contraer matrimonio en Washington D.C. han lanzado a la desesperada un último intento para bloquear la ley que, tal y como informábamos ayer, mañana miércoles entra en vigor tras haber transcurrido el periodo durante el cual el Congreso de Estados Unidos podía haberla vetado.

La artimaña utilizada ahora es un recurso ante el propio Tribunal Supremo de Estados Unidos, en base a una supuesta violación de los derechos constitucionales de los opositores al matrimonio homosexual. Se da la circunstancia de que ya con anterioridad la Corte Superior de Justicia de Washington D.C. había desestimado el intento de judicializar el asunto.

Aunque todo es posible, se considera poco probable que el alto tribunal estadounidense estime el recurso. La ley de matrimonio fue aprobada por el Consejo legislativo de la ciudad en uso de sus competencias, y el Congreso de Estados Unidos, única institución con capacidad para vetar la ley en virtud de su estatuto político especial (Washington D.C. no forma parte de ninguno de los 50 estados y formalmente es el  Congreso el encargado de su administración) no lo ha hecho.

Actualización  de la noticia (3 de marzo, 01:00 h.)

Efectivamente, tal y como se preveía, el Tribunal Supremo de Estados Unidos ha rechazado la admisión del recurso. “Es práctica de este tribunal asumir las decisiones de los tribunales del Distrito de Columbia en aquellos asuntos que son de su exclusiva competencia local”, ha expresado el juez John Roberts, encargado de decidir sobre su admisión a trámite (que podría haber supuesto la paralización temporal de la ley).

A partir de hoy miércoles, por tanto, las parejas del mismo sexo que deseen contraer matrimonio en la capital estadounidense pueden recoger sus licencias de matrimonio. Se prevé que las primeras bodas se celebren el próximo martes, dado que la ley obliga a esperar tres días laborables entre la recogida de la licencia y la celebración de la boda.