El pasado martes 9 de marzo fue un gran día para la tolerancia en Facebook, y en especial para las personas lgtb. Los gais, lesbianas, transexuales y bisexuales que usamos esa red social estuvimos de fiesta, la fiesta del respeto, de la diversidad, de la igualdad, la fiesta de la que fueron expulsados los homófobos, los discriminadores, los intolerantes, los fanáticos. El pasado martes 9 de febrero, casi ciento setenta grupos y páginas homófobos y de odio de diverso tipo fueron eliminados de esa red social.

Desde “Denunciemos los grupos homófobos en Facebook” y otros grupos afines de lucha contra la discriminación tuvimos noticia de la eliminación de unos ciento sesenta y siete grupos y páginas de odio de distinto pelaje. En unos casos se trataba de grupos de bullying homofóbico, en otros de homofobia ramplona, violenta y salvaje, y en otros muchos, de grupos creados desde distintos países de América Latina para intentar parar el espectacular avance que los derechos de las personas lgtb están teniendo en aquel continente en los últimos meses. En definitiva, grupos que intentan atacar los derechos de todos, que intentan poner, desde la plataforma que suponen las redes sociales en Internet, el freno que no pueden poner por otros medios a nuestros derechos y a nuestra libertad.

En una red de la envergadura y de las características de Facebook es muy difícil controlar la expansión, desde grupos y páginas que cualquier usuario puede crear, del odio, de la intolerancia, del fanatismo y de la discriminación. Especialmente vergonzosos y preocupantes resultan los casos de grupos y páginas de bullying homófobico, como el que, en el departamento de Arauca (Colombia) amenazaba a 28 jóvenes homosexuales, y que el candidato al Senado de aquel país, Felipe Zuleta Lleras se han encargado de poner en manos de la Fiscalía General de aquel país.

Pero, aparte de las medidas legales que, en casos como éste, se puedan adoptar, hace tiempo que son muchos los usuarios voluntariosos que dedican gran parte de su tiempo en la red a combatir esa lacra mediante las herramientas que el propio Facebook ofrece. Es mucho el esfuerzo, son muchos los sinsabores, el tener la sensación a veces de que Facebook es más tardo en reaccionar ante este problema de lo que debiera. Pero parece que el pasado 9 de marzo decidió hacer un órdago a la grande por la tolerancia y por la igualdad.

Sois también muchos los lectores de Dosmanzanas que tenéis cuenta en Facebook y colaboráis en mayor o menor medida en grupos de denuncia. Sin vosotros, sin vuestro esfuerzo, sin vuestras denuncias de los grupos de odio, esta pequeña gran victoria habría sido imposible. En nombre de todos, muchas gracias.

Plutarco: ¡Maldito aquel que ose difamar a estos hombres!”. Va por todos los que han trabajado para eliminar grupos discriminatorios y homófobos de Facebook.

Crasamet