Un vigilante de seguridad de una tienda de Barcelona ha sido condenado a una multa de 120 euros y a indemnizar con 1.000 euros a un hombre que le denunció por vejaciones homófobas, ya que le insultaba y se mofaba cuando le veía pasar por la calle con ropa femenina*.

De acuerdo con la denuncia, de la que en su momento dosmanzanas informó, Jorge Pérez, el vigilante de seguridad de la tienda Lefties ubicada en la calle Pelai de Barcelona, insultaba de forma reiterada a la víctima, F.C., con frases como “maricón de mierda”. Según se informó entonces, F.C. había presentado sendas reclamaciones tanto a la tienda como a la empresa Prosegur, para la que trabajaba el vigilante, que no surtieron efecto. El denunciante pasaba por delante del lugar de forma asidua porque vive en Plaza Universitat y trabaja en la Plaza Urquinaona (a unos diez minutos a pie), aunque tuvo que cambiar su ruta habitual y buscar otros itinerarios.

El fallo da la razón a la víctima, aunque rebaja la petición de la acusación particular, que reclamaba una multa de 3.000 euros, y la sitúa en 120 euros -acorde a la situación económica del condenado- así como la indemnización, que pasa de 3.000 a 1.000 euros.

El Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que actuó como denunciante,  ha celebrado la condena, aprovechando para pedir la puesta en marcha de un protocolo antihomofobia para los vigilantes jurados como el que ya está en vigor en los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona.

*Nota de dosmanzanas: todas las fuentes, incluído el FAGC, se han referido siempre a la víctima como hombre y lo han considerado un caso de homofobia, criterio que hemos seguido en la redacción de la noticia.