Ni de género, ni de orgullo, ni de pueblos o ciudades… La afectividad y los sentimientos no conocen situaciones dadas, preestablecidas, firmadas. Mirar a los ojos, rozarte por una piel, temblar ante su presencia, sentirte querido, apoyado, protegido, notar que tus opiniones son tenidas en cuenta, hablar para alguien… forman parte de un amplio elenco… Leer el resto →



