Aunque las mujeres continúan siendo las principales víctimas de este tipo de abuso, las autoridades británicas han detectado un importante crecimiento de las denuncias de hombres forzados por sus familias a contraer matrimonio contra su voluntad, que constituyen ya el 14%. Entre las causas principales se sitúan las sospechas de sus familias acerca de la homosexualidad de las víctimas, normalmente hombres muy jóvenes.

Las denuncias o notificaciones se recibieron a través de correo electrónico o de llamada telefónica a la línea de ayuda de la Forced Marriage Unit (FMU), una agencia desarrollada conjuntamente por los ministerios de Interior y Asuntos Exteriores del Reino Unido para combatir la lacra de los matrimonios forzados. En concreto, en 2009 se habrían recibido un 65% más de denuncias que el año anterior (220 casos en 2009 frente a los 134 de 2008). El total de hombres que denunciaron ser víctima de un intento de matrimonio forzado ascendió a un 14% del total.

La mayor parte de los afectados pertenecen a familias que, aunque ya británicas, son originarias del sur y sudeste asiático, sobre todo Pakistán, India y Bangladesh. Muchos de ellos serían chicos homosexuales forzados a contraer matrimonio con una mujer bajo amenaza de violencia física

Se trataría, en cualquier caso, de la punta de un iceberg que comienza a asomar tímidamente. “Los chicos y los jóvenes que son forzados a contraer matrimonio encuentran más difícil incluso que las mujeres pedir ayuda. Por eso urgimos a los varones afectados a que lo comuniquen y pidan la ayuda que tienen a su disposición”, ha explicado Jeremy Browne, número dos del Foreign Office (Ministerio británico de Exteriores).