La Presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha promulgado la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo en ese país, aprobada en mayo por la Cámara de Diputados y sancionada hace pocos días por el Senado en una votación histórica. Argentina se convierte en la primera nación latinoamericana en hacerlo en todo su territorio, después de que hace unos meses México Distrito Federal hiciera lo propio.

“Hoy somos una sociedad un poco más igualitaria que la semana pasada”, manifestó la Presidenta, acompañada en el acto por miembros de su Gobierno, legisladores y representantes de la sociedad civil. Cristina Fernández, que recibió el reconocimiento de los colectivos LGTB argentinos, se mostró además conciliadora y recordó como un senador que hace años votó contra la ley de divorcio años más tarde se divorció y ahora está de acuerdo con esta ley. “La vida nos va cambiando”, sostuvo, y agregó que “estas cuestiones tienen que ver con la condición humana, con la aspiración a la igualdad, son cosas que no nos pueden dividir sino unir”.

Al parecer, la primera boda que se celebrará de acuerdo a la nueva ley tendrá lugar en Mendoza, al este del país, el próximo 31 de julio. Allí contraerán matrimonio Giorgio Nocentino y Jaime Zapata, dos ciudadanos chilenos residentes en esa provincia que conviven desde hace 23 años. Estrictamente hablando, no será la primera boda entre personas del mismo sexo de Argentina, dado que, como hemos venido recogiendo en dosmanzanas, ya se han celebrado varios enlaces por mandato judicial. El primero de ellos fue el de Alex Freyre  y José María DiBello, el pasado 28 de diciembre.

Os dejamos con una grabación del evento, que forma ya parte de la historia de los derechos LGTB. No sólo en Argentina, sino en todo el mundo. No en vano la aprobación de esta ley ha supuesto un revulsivo tanto en otros países de América Latina, como Uruguay, Perú, Paraguay o Brasil, países en los que -en un estado más o menos avanzado- se empieza a vislumbrar la posibilidad de discutir proyectos similares, como en Europa: destacados políticos británicos se plantean ya la necesidad de extender a gays y lesbianas el derecho a contraer matrimonio pleno, más allá de su actual legislación de uniones civiles…