No es ninguna sorpresa: ya en marzo adelantó su posición, tal y como recogimos entonces. Ahora la ha reiterado. Según el comandante en jefe del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, James Conway, si la política de “Don’t ask, don’t tell” es finalmente derogada sería conveniente que los soldados heterosexuales pudieran elegir si compartir o no domitorio con los homosexuales.

Pese a todo, se advierten ciertas diferencias de matiz entre lo expresado entonces y ahora. En lugar de una separación total, Conway habla ahora de garantizar a aquellos soldados que no deseen compartir habitación con sus compañeros abiertamente homosexuales el uso de instalaciones separadas. Conway argumenta que hay marines “muy religiosos” que por motivos “morales” podrían sentirse incómodos. Al mismo tiempo, Conway afirma que si finalmente la política de “Don’t ask, don’t tell” es derogada, los marines acatarán la decisión desde el primer momento e implementarán de inmediato la nueva política.

No resulta descabellado pensar que las diferencias de matiz entre ambas declaraciones se deban a que la derogación del “Don’t ask, don’t tell” parece hoy más próxima, después del compromiso adquirido antes del verano tanto por el Presidente Obama como por el propio Congreso.

Cuestionario a esposas y esposos de militares sobre el tema

Por cierto, que el Pentágono ya ha empezado a enviar a esposas y esposos de militares los 150.000 cuestionarios en los que, en un gesto sin precedentes, se sondea su opinión acerca de la derogación del “Don’t ask, don’t tell”. Hace mes y medio informábamos sobre la primera parte de esta macroencuesta, dirigida en esa ocasión a los propios militares. Ahora son sus familias las que opinan.

En el cuestionario se pregunta, por ejemplo, si animarían a sus esposos o esposas a dejar el Ejército si éste admite miembros abiertamente homosexuales, o si dejarían de recomendar el entrar a formar parte del Ejército por esa cuestión… Puedes curiosear el cuestionario (en inglés) pulsando aquí.