Edmund Adamus, director de asuntos pastorales del arzobispado de Westminster y consejero del arzobispo Vincent Nichols (primado de la iglesia católica de Inglaterra y Gales), ha lanzado durísimas críticas tanto a la sociedad británica como a su clase política por conceder derechos a las parejas del mismo sexo. Ya en un plano más general, ha atacado lo que llama “feminización de la masculinidad” y ha llegado a decir que el uso de anticonceptivos produce esterilidad.

En un ataque frontal al sistema político de su país, Adamus ha cargado expresamente contra la actividad legislativa del Parlamento británico durante los últimos cincuenta años, a la que ha acusado de convertir a Gran Betaña en un país que “culturalmente hablando” es hoy día más anticatólico que naciones como Arabia Saudí, Pakistán o China, donde según afirma el cristianismo está perseguido. Adamus considera que las leyes del aborto o las que conceden derechos a las parejas del mismo sexo han convertido al Reino Unido en “el epicentro geopolítico de la cultura de la muerte”. Adamus ha llegado a calificar al país como “wasteland” (expresión que en castellano podríamos traducir como “tierra baldía”, “erial” o “tierra echada a perder”).

Pero no ha quedado ahí. Adamus ha criticado lo que, según él, supone en la actual sociedad británica “la feminización de la masculinidad” y, como contrapunto, la obsesión que según el tienen chicas jóvenes y mujeres por comportarse como hombres. Adamus ha cargado también contra la contracepción, afirmando que el uso de la píldora anticonceptiva produce esterilidad crónica.

Las poco diplomáticas palabras de Adamus a pocos días de la ya de por sí polémica visita de Joseph Ratzinger al Reino Unido han causado consternación, incluso entre algunos de sus propios correligionarios. Un portavoz del arzobispo Nichols se ha apresurado a afirmar que Adamus ha hablado “a título personal” y no en nombre del arzobispo.