Interesantes novedades las que llegan desde Australia, donde las pasadas elecciones han dejado al único diputado verde y a los independientes como árbitros entre la coalición liberal-conservadora y los laboristas. El diputado verde, Adam Bandt, ya ha adelantado que el matrimonio entre personas del mismo sexo es una de sus prioridades.

Verdes y laboristas ha alcanzado un acuerdo por el que, entre otras medidas, a cambio de respaldar a la laborista Julia Gillard como primera ministra, Bandt tendrá la capacidad de presentar a discusión en el Parlamento iniciativas legislativas propias. Bandt ya ha anunciado dos de las que presentará: un proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo y otro para mejorar las condiciones de los demandantes de asilo.

El acuerdo no obliga a los laboristas, en caso de que finalmente consigan formar Gobierno, a aceptar los proyectos que Bandt presente a discusión. Gillard se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo, y de hecho, aunque los laboristas se mostraran dispuestos, sus votos y el del diputado Bandt no alcanzan la mayoría (suman 73 diputados frente a los 73 de la coalición liberal-conservadora, en una cámara de 150 diputados) por lo que sería necesaria la suma de al menos tres diputados más.

Por lo que se refiere al Senado, donde hace pocos meses sí se pudo someter la cuestión a votación, la fuerza del Partido Verde es ahora mayor: dispone de 9 senadores y, en este caso, sí puede otorgar la mayoría absoluta a una u otra de las dos grandes fuerzas.

Parece claro es que, si los laboristas finalmente gobiernan (a día de hoy, parece lo más probable), el tema será al menos discutido al más alto nivel. Ello obligará a sus representantes a pronunciarse y clarificar sus posiciones, que no es poco.

Tasmania reconocerá las uniones homosexuales celebradas fuera

Al mismo tiempo que a nivel federal avanzan las negociaciones para formar Gobierno, la cámara baja del Parlamento de Tasmania ha aprobado, por 25 votos a favor y sólo 3 en contra, que este estado australiano reconozca como “domestic partnerships” todas las uniones entre personas del mismo sexo celebradas fuera del país, incluyendo los matrimonios. Se trata del máximo grado de reconocimiento que Tasmania puede conceder a estas parejas, dado que la legislación matrimonial pertenece al ámbito federal.

El hecho de que el reconocimiento alcance también a los matrimonios ha sido saludado por los colectivos LGTB de Tasmania. “Hubiera sido inconsistente reconocer a las parejas que han celebrado una unión civil en Auckland o Londres, pero no hacerlo con las parejas casadas en Vancouver o en Madrid”, ha señalado uno de sus portavoces, Rodney Croome.

Como recogimos en su momento, los laboristas de Tasmania se cuentan precisamente entre los defensores más activos del matrimonio entre personas del mismo sexo dentro de su partido.