Joel Burns, un concejal abiertamente gay en Fort Worth, Texas, se ha convertido en un héroe para muchos, en un rostro conocido en todos los Estados Unidos tras su discurso la semana pasada durante un pleno de su ciudad: Burns utilizó sus 13 minutos de tiempo para llamar la atención sobre el acoso a jóvenes LGTB y contar su propia experiencia, a veces embargado por la emoción.

Multitud de personas normales y corrientes, y no pocos artistas y famosos, han participado en el Proyecto It Gets Better, pero Joel Burns es la primera figura política que se adhiere a la campaña. Según Burns la gota que colmó su vaso fue la muerte del joven Zach Harrington, que se quitó la vida tras asistir precisamente a un pleno municipal donde se vertieron opiniones terriblemente homofóbicas (como ya contamos en dosmanzanas). “¿Qué mejor lugar para tratar este tema que otro pleno municipal?”, se dijo Burns. Dicho y hecho, el concejal pronunció un conmovedor discurso donde denunció los recientes suicidios de jóvenes LGTB (o meramente percibidos como tales), exigió el fin del acoso homofóbico en las escuelas, relató por primera vez en su vida cómo él mismo sufrió dicho acoso, y suplicó a los jóvenes que se estén ahora planteando quitarse la vida que resistan, porque merece la pena.

El vídeo de su discurso ha alcanzado un éxito inusitado en internet (casi dos millones de visitas en seis días), y tras menos de dos días Burns ya habia recibido más de 7000 correos y mensajes de Facebook, algunos de ellos de adolescentes que se planteaban quitarse la vida. Los principales medios de comunicación estadounidenses, como las cadenas MSNBC y CNN o el New York Times, también se han hecho eco de tal acto de valentía.