Ana, joven ecuatoriana de 21 años de edad, recuerda con tristeza y dolor que, hace unos meses, una mañana su madre le dio algo “amargo de beber” y le “empezó a entrar sueño“. “De repente entraron cinco personas a casa, dos hombres y tres mujeres, que me dijeron que eran de la Interpol“, relató. Le informaron… Leer el resto →



