Quedo con José Ignacio Pichardo (flamante finalista de nuestro premio de ensayo 2009) una de esas eternas tardes de finales de verano en una cafetería “de abuelas” con preciosas vistas del centro de Madrid. “Mira, se ve el campo”, me dice Pichardo, que está tan vivo que las personas que nos rodean parecen peces en… Leer el resto →



