Las cámaras legislativas de Illinois han aprobado el proyecto de ley de uniones civiles que otorga a las parejas del mismo sexo derechos muy similares a los del matrimonio en ese estado. Lo han hecho por 61 votos a 52 en la Cámara de Representantes y por 32 votos a 24 en el Senado. El recientemente reelegido Gobernador Pat Quinn tiene ahora las manos libres para sancionarlo.

Como informamos tras las elecciones de noviembre, la reelección del demócrata Quinn fue una de las buenas noticias que el proceso electoral deparó al colectivo LGTB. Quinn derrotó al republicano Bill Brady, un político especialmente hostil a los derechos civiles de gays y lesbianas, que durante su etapa como senador estatal intentó promover una iniciativa para elevar a rango constitucional la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo en Illinois (que no salió adelante). Los demócratas también consiguieron mantener la mayoría en las dos cámaras legislativas del estado, aunque algo mermada.

Pese a no tratarse de una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo (se trata de una ley de uniones a la que de hecho pueden acogerse parejas de distinto sexo no casadas), el proyecto ha provocado la reacción airada de los grupos homófobos, y de hecho su aprobación se ha ido retrasando de una forma exasperante. Ya en marzo de 2009 el Comité de Familia de la Cámara de Representantes del estado dio el visto bueno a su tramitación por un ajustado margen de 5 votos a 4, y sin embargo no llegó a ser discutido en pleno. “Es un paso más hacia el matrimonio gay, a lo que me opongo”, ha expresado por ejemplo el representante republicano Randy Ramey, uno de los que ha votado en contra.

De hecho, la aprobación del proyecto, promovido por el representante demócrata Greg Harris (abiertamente gay) no se ha producido hasta que han pasado las elecciones y han tenido lugar en las cámaras las tradicionales sesiones “de rescate” para cerrar temas pendientes que los órganos legislativos estadounidenses suelen celebrar antes de la toma de posesión de sus nuevos miembros. El proyecto ha contado, por cierto, con los votos favorables de algunos legisladores republicanos. Dos de ellos, Mark Beaubien y William Black, llegaron a intervenir ante la Cámara de Representantes para apoyar la medida.