El primer ministro británico, el conservador David Cameron, se ha mostrado de acuerdo con la reciente sentencia de la Alta Corte de Justicia de su país que ratifica la prohibición a Eunice y Owen Johns -un matrimonio de cristianos pentecostales- para ejercer como padres de acogida debido a sus homofobia.

Preguntado por la decisión, que ha levantado gran revuelo en ámbitos ultraconservadores, Cameron ha expresado que “el asunto ya ha sido decidido por un tribunal de la forma apropiada, creo que deberíamos aceptar el fallo“. Pero Cameron, tras insistir en que él mismo es cristiano practicante, ha ido más allá al mostrarse de acuerdo con la decisión judicial. “Creo que los cristianos deben ser tolerantes, acogedores y abiertos de mente“, ha dicho.

Las declaraciones de Cameron se han producido precisamente durante una visita a Derby, el municipio que retiró a los Johns el permiso para ser padres de acogida tras manifestar estos que nunca enseñarían a un niño que ser gay es aceptable por contradecir sus creencias. Una actitud que la justicia británica ha considerado que puede ser dañina para un niño acogido.

Las declaraciones de Cameron no han sentado, por cierto, nada bien a los Johns. Un portavoz de la pareja ha declarado que el comentario del primer ministro muestra “una falta total de entendimiento del conflicto crítico que se ha planteado entre dos grupos“.