Lo adelantábamos hace meses. La iglesia católica, con la aquiescencia del consejero de Educación de la Comunidad Valenciana, Alejandro Font de Mora, ha desarrollado un programa de “educación sexual” para enseñar en todos aquellos colegios que deseen utilizarlo que las relaciones homosexuales son disfuncionales, entre otras barbaridades de las que este miércoles se hacía eco el diario El Mundo.

Según Juan Andrés Talens, del Pontificio Instituto Juan Pablo II, institución que ha elaborado el programa (cuya participación será voluntaria para los padres), este era necesario porque “la educación sexual que se imparte en los centros no ha conseguido frenar en nuestra sociedad el número de embarazos no deseados, abortos, enfermedades de transmisión sexual y demás problemas derivados de una concepción de la sexualidad inadecuada”.

El programa divide las materias en tres bloques, con contenidos diferenciados para niños de 5 a 7 años, de 8 a 11 y de 12 a 14. Solo como ejemplo, se enseñará a los alumnos que “las relaciones sexuales humanas han de ser realizadas por los esposos que acogen la vida”, se hablará de “la familia disfuncional” o de como “las relaciones sexuales entre homosexuales no deben considerarse de esposos/padres”. A los alumnos se les insistirá también sobre la “continencia” o el “autodominio”, sobre que “es posible esperar hasta el matrimonio para la primera vez”, sobre “vicios” como la masturbación y sobre “los inconvenientes de la mentalidad contraceptiva”.

Los origenes del programa

Como en su momento explicamos, se trata de una iniciativa concebida como alternativa al Programa de Intervención en Educación Sexual (PIES), un programa (también voluntario) impulsado por las consejerías de Educación y Sanidad valencianas, y que perseguía objetivos bastante más razonables, como “reconocer la diversidad de las opciones sexuales” y “capacitar en el manejo de los métodos anticonceptivos de barrera más eficaces”. Un programa que fue suspendido por la Generalitat Valenciana el pasado verano, y cuya reanudación el colectivo LGTB valenciano Lambda lleva meses solicitando.

Reacción de Lambda

Precisamente Lambda ha hecho público este miércoles un comunicado en el que exige a la consejería de Educación del Gobierno valenciano que no permita que estos cursos con contenidos discriminatorios puedan impartirse en los centros educativos, sean estos concertados o públicos.

“Tal y como ya conocíamos, este programa vulnera los derechos fundamentales de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales, considerándonos personas ‘disfuncionales’, que debemos vivir ‘en castidad’. Estas afirmaciones están fuera de la legalidad vigente, tal y como reconoce la Ley Orgánica de Educación, que establece que uno de los fines de la educación es el ‘reconocimiento de la diversidad afectiva-sexual’, de la Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, que establece que el sistema educativo debe contemplar la formación en salud sexual y reproductiva teniendo en cuenta ‘el reconocimiento y la aceptación de la diversidad sexual’, o de la propia Ley de Juventud aprobada por las Corts Valencianes recientemente donde se incluye dentro de las prioridades el trabajo por la inclusión social y de acciones positivas que equilibren las desigualdades existentes ‘en materia de orientación sexual o identidad de género’”, manifiesta el comunicado.

Lambda recuerda además que con toda seguridad muchos de los alumnos que pueden recibir esa formación son lesbianas, gays, transexuales o bisexuales o tienen familiares o padres y madres que lo son, de manera que se les estará diciendo que su existencia o su familia es “disfuncional”.

“Por otra parte, Lambda se pregunta qué está pasando con el Programa de Intervención en Educación Sexual (PIES) que durante el curso pasado estuvo en marcha y que en estos momentos está paralizado mientras se forma a los orientadores y orientadoras de los centros, cuando tenemos trescientos profesionales de la salud formados para impartir esos contenidos que tienen el rigor y el apoyo científico de las sociedades sexológicas”, añade el comunicado.