Josep Antoni Duran i Lleida, portavoz de Convergència i Unió en el Congreso y cabeza de lista de la derecha nacionalista catalana en las próximas elecciones generales, vuelve a dar muestra de su ya probada homofobia. Y lo hace, de nuevo, de la forma más peligrosa posible para los gays y lesbianas más vulnerables, al igual que ya lo hiciera en junio de 2010: defendiendo el supuesto “derecho” de los homosexuales que así lo quieran a acudir al psicólogo para “modificar” la orientación sexual.

En junio de 2010 Duran i Lleida salía en defensa de los médicos que llevan a cabo “terapias” reparadoras de la homosexualidad poco después de que la entonces Consejera de Salud catalana, la socialista Marina Geli, anunciara una investigación tras conocerse que en una clínica de Barcelona se llevaban a cabo este tipo de procedimientos, contrarios a la lex artis y la evidencia cientifica disponible. “Terapias” sobre cuyos graves daños potenciales, recordamos, han alertado organizaciones tan reputadas como la Asociación Americana de Psicología o la Asociación Médica Británica.

Estoy en contra de represaliar la asistencia médica a las personas que intentan modificar su homosexualidad o controlarla”, proclamaba entonces Duran i Lleida. Ahora, y según adelanta este miércoles la prensa, el político catalán se ratifica en sus opiniones en una entrevista que al parecer publicará este jueves Vanity Fair. “Si hay un homosexual o un heterosexual que libremente acude a un psicólogo solicitándole ayuda porque cree que necesita un cambio en su sexualidad, tiene todo el derecho”, expresa Duran i Lleida, al que parece no haber afectado las críticas que recibió en su momento. Hace solo un mes, de hecho, la Coordinadora Gai-Lesbiana y la FELGTB reiteraban la condena a Duran i Lleida por su homofobia y solicitaban que se le retirara la Creu de Sant Jordi, la más alta distinción de Cataluña.

Duran i Lleida es presidente de Unió Democràtica de Catalunya, partido de ideología democristiana que forma parte de la coalición CiU. Se trata de un político frontalmente opuesto a los derechos LGTB: en 2005, tras dar la coalición CiU libertad de voto a sus diputados sobre la cuestión, votó en contra del derecho de las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio. Duran i Lleida también reprochó al anterior Gobierno tripartito catalán sus políticas pro-LGTB, y muy especialmente el ingreso de la Generalitat catalana en la ILGA.