José Antonio Rodríguez, el alcalde socialista de Jun (Granada), ha anunciado su intención de facilitar las bodas en su municipio a todas aquellas parejas del mismo sexo que tengan problemas para contraer matrimonio antes del próximo 20 de noviembre, en previsión de que una casi segura victoria del Partido Popular (PP) en las próximas elecciones generales precipite la retirada de dicho derecho.

“Si conocéis alguna pareja gay que quiera casarse antes del #20N y tenga problemas con su ayto los caso sobre la marcha”, fue el mensaje que lanzó en Twitter Rodríguez. Al parecer dos fueron las circunstancias llevaron al alcalde de Jun a lanzar esta iniciativa. Por un lado, el caso de unos granadinos que tuvieron “infinidad de problemas” para casarse en Pitres, pueblo de la Alpujarra gobernado por el PP. El otro motivo ha sido el incremento de peticiones de parejas del mismo sexo desde que se conoció la fecha de las elecciones. En poco más de dos meses, Jun ha registrado 21, siete veces más que en el mismo periodo de 2010. Según el alcalde de Jun, “muchas parejas quieren acelerar los trámites por si el PP ganas las elecciones y revoca la ley”.

Rodríguez subraya incluso la posibilidad de oficiar bodas no presenciales. “La ley lo permite. Aunque nunca lo he hecho, con la firma electrónica de testigos y novios se puede realizar (…) En cinco días puede estar todo el papeleo hecho y puedo casar a cualquier pareja”. Se da la circunstancia de que Jun es un municipio que en 1999 declaró el acceso a internet como derecho universal y cuenta con una avanzada administración electrónica.

A la espera de lo que diga el Constitucional

El líder del PP, Mariano Rajoy, se ha negado de forma sistemática a concretar cuáles son sus intenciones respecto al futuro de la ley que abrió a las parejas del mismo sexo el derecho a contraer matrimonio en caso de ganar las elecciones. “Esperaré a lo que diga el Constitucional y luego escucharé a la gente”, es el mantra que una y otra vez ha repetido ante los medios. Otro de los argumentos que Rajoy y otros líderes del PP repiten machaconamente es que su recurso únicamente se refiere al “nombre”. Un argumento falso, dado que la Ley 13/2005 no es una ley de “matrimonio homosexual” que otorgue a las uniones del mismo sexo derechos similares a los del matrimonio y el mismo nombre, sino que es una ley que simplemente abrió  el matrimonio (un derecho constitucional en sí mismo) a las parejas del mismo sexo. Resulta imposible mantener la misma ley sin llamar a las parejas del mismo sexo matrimonio, dado que el cambio legal consistió precisamente en abrir el matrimonio a las parejas del mismo sexo. Por otra parte, el recurso del PP también pretende despojar a las parejas del mismo sexo de la posibilidad de adoptar hijos conjuntamente, tal y como deja claro el “cuarto motivo de inconstitucionalidad” defendido por el PP en su recurso.

Fue el propio Mariano Rajoy el que en septiembre de 2005, en una decisión que públicamente asumió como propia, dio vía libre al recurso de su partido ante el Tribunal Constitucional. Un Tribunal cuyo Presidente, Pascual Sala, se comprometió en febrero a resolver el tema antes de un año, pero cuya situación no permite precisamente respirar tranquilos: a día de hoy mantiene un equilibrio inestable entre “conservadores” y “progresistas”, y cabe esperar que a a lo largo de los próximos meses -si se confirma la victoria del PP- vaya acentuando su perfil conservador, al gozar este partido de un mayor margen de maniobra para colocar como miembros a personas ideológicamente afines.