El héroe matemático cuyo trabajo resultó fundamental para descifrar los códigos nazis en la Segunda Guerra Mundial, luego condenado a castración química por ser homosexual, será homenajeado en un sello real, como parte de una serie dedicada a británicos distinguidos.

La reina Isabel II ha dado su visto bueno al lanzamiento del sello, que saldrá a la venta el próximo 23 de febrero. Un reconocimiento que se produce en el centenario del nacimiento de Turing y tres años después de que el entonces primer ministro, Gordon Brown, se disculpara oficialmente por el trato dado al científico, que entre su procesamiento por homosexualidad y su aparente suicidio sufrió una castración química que le afectó psíquica y psicológicamente. “Lo sentimos, mereciste algo mucho mejor”, finalizaba la declaración de Brown.

Alan Turing destacó por sus estudios sobre computabilidad, formación de patrones y biología matemática; suyos son los primeros estudios de cibernética. Considerado el padre de la informática moderna, contribuyó de forma decisiva a la derrota del nazismo gracias al descifrado de sus textos en clave. Y además, era homosexual. Cuando fue descubierta su homosexualidad a raíz de una denuncia de robo en su propia casa, el estado británico le obligó a escoger entre la cárcel o la castración química.

Turing optó por la segunda. Durante un año le inyectaron estrógenos para “reducirle la líbido”, sin importar que con ello se volviera impotente y le crecieran los pechos. Poco después, dos semanas antes de cumplir los 42 años, Turing murió tras comer una manzana envenada. Corría el mes de junio de 1954. La versión oficial asegura que se trató de un suicidio, aunque no faltan los que aseguran que se trató de un asesinato. Hay quien defiende que el ya famoso logo de la compañía Apple, la manzana mordida, es en realidad un homenaje póstumo a Turing (si bien el creador del logo, Rob Janoff, lo desmintió en su momento).

Más información sobre Alan Turing: