El nuevo año no parece haber traído una mejora de la situación de los derechos LGTB en Rusia. Hace pocos días, tres activistas LGTB fueron detenidos en Arkhangelsk en virtud de una ley, ya vigente en esa región, que castiga la “propaganda de la homosexualidad”. Leyes similares rigen en la región de Ryazan y se preparan en San Petersburgo o la propia Moscú. El último territorio en sumarse a la corriente homófoba es la región de Kostroma.

Los tres activistas que fueron detenidos en Arkhangelsk son Nikolai Alekseev (que pese a su anuncio de retirada de la primera línea del activismo sigue dando la batalla), Alexei Kiselev y Kiril Nepomnyaschiy, que se manifestaron delante de una biblioteca pública mostrando pancartas con textos como “Rusia ocupa el primer lugar del mundo en sucidios de adolescentes. Entre ellos, una gran proporción son homosexuales” o “Los niños tienen el derecho de saber, en virtud del artículo 13 de la Convención de Derechos del Niño. Los grandes hombres pueden ser gays. La homosexualidad es normal”. Otra pancarta mostraba los nombres de importantes personalidades rusas homosexuales, como Chaikovski, Nureyev o Eisenstein, entre otros. Estaba previsto que los tres activistas, liberados tras se interrogados por la Policía, fueran juzgados este viernes. Se enfrentan a multas que puede llegar a los 2.000 rublos por cabeza.

Los activistas tienen intención de utilizar esta detención para llevar la ley homófoba de Arkhangelsk ante la Corte Constitucional rusa y, en última instancia, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que precisamente tiene pendiente estudiar una demanda contra el estado ruso presentada por la activista Irina Fedotova por la ley homófoba aprobada en Ryazan. Un fallo favorable a los demandantes tendría, en este caso, gran importancia. También el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas tiene previsto estudiar este caso.

Con el argumento de “proteger a los menores” este tipo de leyes hacen virtualmente imposible el trabajo de las organizaciones LGTB en la lucha contra el bullying homofóbico o los crímenes de odio e incluso la organización de eventos LGTB, como las marchas del Orgullo. “Si esto continúa así, esperamos que al final de este año el 20% de los rusos, aproximadamente 30 millones de personas, vivirán en lugares en los que defender los derechos LGTB en público será ilegal”, advertía Alekseev.

Precisamente esta semana se conocía la noticia de que el Ayuntamiento de Moscú ha prohibido una manifestación contra estas leyes argumentando que había sido convocada en horario nocturno, cuando todas las actividades de protesta están prohibidas. “Es por esto por lo que decidimos atraer la atención sobre esta ley absurda durante la noche, cuando los niños están dormidos”, ha dicho Alekseev.

Kostroma

Mientras tanto, la región rusa de Kostrama, a 300 kilómetros de Moscú, va camino de convertirse en la tercera región del país en ilegalizar la “propaganda de la homosexualidad”. Los promotores de la ley, que engloban la homosexualidad en el mismo paquete que la pederastia, ponen como ejemplo a Ryazan y Arkhangelsk, donde según afirman “la moralidad en la familia, y la preservación de la salud física y mental de los menores cuenta con una protección real”.

Los activistas LGTB rusos se opondrán a este proyecto como vienen haciendo con los demás.“Empezamos desafiando las leyes anti-gay en Ryazan en 2009, continuamos oponiéndonos el año pasado en Arkhangelsk y haremos lo propio mientras sigan saliendo leyes discriminatorias como estas”, expresó Nikolai Baev, líder de GayRussia, que confía en que finalmente la justicia europea acabe invalidado este tipo de leyes.

Acciones en marcha

Te recordamos que hay en marcha acciones de protesta contra la situación de los derechos LGTB en Rusia a las que puedes sumarte, tanto a través de la plataforma AllOut como mediante el envío de cartas de protesta al Tribunal Europeo de Derechos Humanos y al Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas. A finales de noviembre informábamos de ellas en esta entrada, que puedes visitar de nuevo: desgraciadamente la situación no ha cambiado.