Richard Cohen, autor del libro que sostiene que la homosexualidad “se puede curar” y que hace pocas semanas despertó una gran polémica en las redes sociales, ha sido invitado por su editorial a presentar el libro en España. Será el próximo martes a las 20:00 horas en la Universidad San Pablo-CEU de Madrid (Julián Romea, 23) un centro católico que presume de formar a sus alumnos en “los valores más genuinos del humanismo cristiano”. Entre su profesorado se encuentra, por ejemplo, Aquilino Polaino, el ya famoso experto que en 2005, invitado por el PP, declaró en el Senado que los homosexuales son hijos de padres “hostiles, alcohólicos, distantes”, entre otras barbaridades.

Comprender y sanar la homosexualidad es un texto infame que, según la web de la editorial, ofrece las pautas para dejar de ser homosexual y recoge testimonios de personas que dicen haberlo conseguido. Su autor, el estadounidense Richard Cohen, es un “terapeuta” desacreditado (de hecho, carece de licencia para ejercer como terapeuta en Estados Unidos y llegó a ser expulsado de la Asociación Americana de Counseling por múltiples violaciones éticas), fundador y miembro de diversas organizaciones de “ex-gays” y uno de los promotores de la creciente ola de homofobia en África, como recogía hace dos años la organización Truth Wins Out.

Según Cohen, el interés por su libro en España se ha disparado después de que hace pocas semanas saltara a los medios de comunicación su venta a través de los servicios de venta online de El Corte Inglés, La Casa del Libro y Amazon España. Tras una acción de protesta promovida en la plataforma Actuable por Fran Ferri, activista gay y diputado de Compromís en las Cortes Valencianas, el libro fue retirado tanto por El Corte Inglés como por La Casa del Libro. La acción alcanzó una enorme difusión en redes sociales y en esta ocasión sí trascendió a medios de comunicación generalistas, que informaron con profusión de lo sucedido. En algún caso de forma cuestionable, como hizo por ejemplo el diario El País, que no tuvo reparo en dar voz a Richard Cohen a través de una entrevista con preguntas como “¿Fue fácil para usted dejar de ser gay?”.

Ante su visita a España, Richard Cohen es cuidadoso e insiste en su tradicional argumentario: que es posible dejar der homosexual y “convertirse” en un heterosexual pleno, pero que su libro se dirige solo a aquellos homosexuales que desean voluntariamente cambiar. “Hoy en día soy un hombre heterosexual pleno, casado casi por 20 años con mi hermosa esposa con la que tengo tres hijos maravillosos”, expresa como argumento… Sin embargo, él mismo admite que uno de los grupos a los que se dirigen sus terapias son “los jóvenes que tienen una lucha interna o están confundidos por su sexualidad”. Una afirmación especialmente inquietante en un momento en que se ha conocido el reciente suicidio de varios adolescentes LGTB en Estados Unidos y Canadá (uno de ellos de un joven al que su propia familia llegó a practicarle un exorcismo para “curar” su homosexualidad) o el cierre de varias clínicas en Ecuador en las que se practicaban malos a jóvenes gays y lesbianas internados por sus propias familias con el objetivo de “curarlos”.

Contra la evidencia científica

Sobre los potenciales de este tipo de “terapias” ya han alertado organizaciones como la Asociación Americana de Psicología (APA) o la Asociación Médica Británica. La APA, por ejemplo, tras una completa revisión de la evidencia científica disponible, concluyó que no es posible sostener que un paciente puede cambiar su orientación sexual a través de terapia, mientras que los daños potenciales de tales intervenciones pueden ser graves, incluyendo depresión y tendencias suicidas.

Respecto a la problemática que suponen las personas homosexuales que movidas por su fe religiosa conservadora acuden por voluntad propia a las consultas para cambiar su orientación sexual, la APA recomendaba ser “honestos” con ellos sobre la eficacia de las “terapias reparadoras”. La APA considera que el objetivo en estos casos debe ser favorecer la aceptación de la propia realidad sin imposiciones. Posibles estrategias incluyen insistir en determinados aspectos de la fe religiosa, como la esperanza y el perdón, frente a la condena de la homosexualidad, sugerir el acercamiento a confesiones religiosas que sí aceptan el hecho homosexual o, en casos extremos, valorar la adopción del celibato como estilo de vida sin pretender cambiar la orientación.

Puedes consultar el informe completo de la APA (en inglés y en formato PDF) pinchando aquí, y conocer su posición oficial respecto a cómo abordar la problemática que supone la incomodidad con la propia orientación sexual aquí.